miércoles, 7 de mayo de 2025

LA CUESTION DE LAS ISLAS MALVINAS

 

MALVINAS AUN ESPERAN

La Cuestión de las Islas Malvinas, entendida como la disputa de soberanía entre la República Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, tiene su origen el 3 de enero de 1833 cuando el Reino Unido, quebrando la integridad territorial argentina, ocupó ilegalmente las islas y expulsó a las autoridades argentinas, impidiendo su regreso así como la radicación de argentinos provenientes del territorio continental. Desde entonces, la Argentina ha protestado regularmente la ocupación británica, ratificando su soberanía y afirmando que su recuperación, conforme el derecho internacional, constituye un objetivo permanente e irrenunciable.

La Cuestión Malvinas ha sido calificada por las Naciones Unidas como un caso de descolonización colonial especial y particular,  donde subyace una disputa de soberanía y por ende, a diferencia de los casos coloniales tradicionales, no resulta aplicable el principio de libre determinación de los pueblos.

En fecha 16 de diciembre de 1965 la Asamblea General adoptó la resolución 2065 (XX), a través de la cual reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido e invitó a ambos países a entablar negociaciones para encontrar una solución pacífica y definitiva a la controversia, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas. Desde entonces, más de 40 resoluciones de la Asamblea General  y del Comité Especial de Descolonización han reiterado este llamado.

Además de las sucesivas resoluciones de la Asamblea General y el tratamiento de la Cuestión en el Comité de Descolonización, la Argentina cuenta con el firme respaldo de los países de América Latina a sus legítimos derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, y el llamado a la reanudación de negociaciones es compartido por la Organización de Estados Americanos, el G77 más China, y otros foros multilaterales y regionales.

La Cuestión de las Islas Malvinas fue, es y será un tema central para todos los argentinos, tal como lo expresa la Constitución Nacional mediante su Disposición Transitoria Primera: "La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes y conforme a los principios del Derecho Internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino."

UN SEA HARRIER Y UN HELICOPTERO SERAN PARTE DEL MUSEO EN MALVINAS

 Dos aeronaves icónicas de la Royal Navy, símbolos de la guerra de 1982; realizarán un viaje de 13.000 kilómetros desde el Reino Unido a Malvinas, para convertirse en piezas centrales de un nuevo museo que se inaugurará en las usurpadas islas argentinas.

30 de abril de 2024 20:51


El Sea Harrier, ZH801 y el Lynx XZ725, serán parte del nuevo museo británico en las islas




Un avión caza Sea Harrier fuera de servicio y un helicóptero Lynx, están siendo trasladados a las usurpadas islas argentinas del Atlántico Sur, para ser parte de una exposición dedicada “a los hombres y mujeres que liberaron las Malvinas del dominio argentino en 1982”. Así lo dice la propia Royal Navy en una información subida hoy en su página web.

El museo existente en la principal urbe de las islas, cuenta con una galería que narra la historia del conflicto, pero la está ampliando y agregando una nueva sala para exhibiciones más grandes, incluidos las dos aeronaves veteranas.

Ninguno de los dos puede volar a las Malvinas ni ser transportado por aire. Por mar es la única opción. Y en su traslado están trabajando expertos militares.

"Fuimos a las Malvinas para preparar el traslado y es evidente lo apasionados que son los isleños y lo mucho que significa el Sea Harrier para ellos: es un símbolo de su libertad, por lo que están muy interesados ​​en tener uno en exhibición", dijo Stewart Wirght, un suboficial que está supervisando el viaje de las naves.

"El Harrier tiene una enorme importancia histórica para las islas y estoy orgulloso de que éste llegue allí para que todos lo vean", acotó.

De todos modos, las dos aeronaves seleccionadas para el museo, sólo el Lynx entró en servicio en la campaña de 1982; dado que el Sea Harrier, ZH801, fue entregado al Fleet Air Arm después de la guerra y sirvió hasta 2004, desde entonces actuó como un 'guardián del hangar' en exhibición en RAF Cottesmore (la fuerza Harrier de la Armada se mudó allí cuando se fusionó con la Fuerza Aérea) y más recientemente en Yeovilton.

Por su parte el Lynx XZ725 entró en acción en las Malvinas y sirvió con distinción hasta el final de su vida activa. Operando desde la fragata HMS Brilliant, atacó y paralizó al submarino argentino Santa Fe en Georgia del Sur durante los primeros movimientos de los esfuerzos de Gran Bretaña para liberar sus territorios del Atlántico Sur.

El helicóptero fue constantemente mejorado y revisado, evolucionando hasta convertirse en un Lynx Mk8 que voló por última vez desde la cubierta de la fragata HMS Iron Duke antes de ser transferido al HMS Sultan en Gosport para servir como ayuda de entrenamiento para ingenieros aéreos.

Desde Boscombe Down, ambas aeronaves fueron trasladadas al puerto militar de Marchwood en Southampton Water, para cargarlos en un barco de suministros con destino a las Malvinas que zarpará la próxima semana.

Deben llegar a las Malvinas a tiempo para los eventos del Día de la Liberación el 14 de junio y se mantendrán almacenados mientras se completa la nueva sala de exposiciones. Está previsto que se abra al público en la primavera de 2025.

EL LEGILADOR DE MALVINAS LA RELACION CON ARGENTINA ES CICLICA !!!

 Malvinas /Falkland sobre Argentina: "1 paso adelante y 2 pasos atrás"




El legislador de Malvinas /Falkland, Mark Pollard: "Nuestra relación con Argentina es cíclica, cuando damos 1 paso adelante, a menudo damos 2 pasos para atrás".

Malvinas / Falkland según Mark Pollard.


¿Qué opinan los residentes en islas Malvinas / Falkland Islands acerca de las declaraciones de Javier Milei a la BBC News elogiando las reformas implementadas por la ex primera ministra Margaret Thatcher, quien envió el contingente militar que recuperó las islas para el Reino Unido?


Mark Pollard, legislador local, a BBC News: "Preferiríamos que se pusieran de pie y denunciaran sus reclamos erróneos sobre nuestra casa y hablaran sobre eliminar las sanciones que nos impusieron. Quiero decir, creemos que tenemos derecho a la autodeterminación aquí, y aunque no hablan de nada de eso, en última instancia trabajaremos con lo que tenemos, y nos preocupa que podamos dar algunos pasos hacia adelante en términos de relación con el gobierno argentino de Milei y su ablandamiento. Pero siempre tenemos que tener en cuenta que cuando damos un paso hacia adelante, muchas veces damos dos pasos hacia atrás cuando el gobierno vuelve a cambiar, esta es una relación bastante cíclica… ".

Nacido en el Reino Unido pero hijo de un isleño, Mark John Pollard integra la Asamblea Legislativa por el distrito electoral Stanley / Puerto Argentino desde 2017. Él llegó al archipiélago con el contigente militar (1982). Luego, después de estudiar en el Reino Unido, en 1985 él se mudó a las islas, y trabajó en telecomunicaciones durante 17 años.

Autodeterminación

Javier Milei admitió que las Islas Malvinas siguen siendo británicas, pero que no ha abandonado el reclamo de soberanía y ha prometido recuperarlas, por medios diplomáticos, en “un proceso a largo plazo”.

Pollard: “Nos parece que Argentina tiene un Presidente aquí que probablemente se preocupa más por tratar de cuidar su economía y sacar a su gente de la pobreza, lo que puede ser algo bueno para millones de personas, y centrarse tal vez en un poco menos para nosotros y la distracción a la que estamos acostumbrados habitualmente”.

Él recordó el referéndum de 2013, a favor de permanecer como parte del Reino Unido: "La pregunta no era si quieres ser británico o argentino. Se preguntaba específicamente si queremos seguir siendo un territorio británico de ultramar (BOT), y tuvimos una participación del 92% y el electorado votó el 99,8% a favor de seguir siendo un BOT. Ciertamente mi mandato como miembro electo del Legislativo de las Malvinas es muy claro."

BBC News: -¿Cómo se siente tener este problema pendiente de ti todo el tiempo?

Pollard: -Siempre está ahí y nunca desaparece. Quiero decir que nos superan en número por miles a uno. Somos una pequeña población amante de la paz que intenta ganarse la vida y lo hace con mucho éxito.

Somos financieramente autosuficientes excepto por la defensa que debemos tener debido al enorme vecino que tenemos como que se cierne sobre nosotros. Pero la mayoría de las veces lo vemos como una distracción. Quiero decir, crecí aquí en las Malvinas con las cicatrices de la guerra realmente a mi alrededor…

LA TRAIDORA DE MARGARET THATCHER Y PINOCHET

 SE SALVARON POR UN PELO, SIN PINOCHET EL IMPERIALISMO MORIA POR ARGENTINA CON LOS BRAVOS COMBATIENTES.



MARGARET THATCHER Y EL PARLAMENTO BRITANICO BATALLAN PARA QUEDARSE CON PINOCHET.

Ya se formó una superpareja de Hierro

Margaret Thatcher pidió liberar ya a Pinochet que ayudó a Gran Bretaña en las Malvinas mientras que la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento quiere acusarlo cuanto antes en tierra británica por una ley que le permite juzgar a los torturadores.

Cuando la ex primera ministra conservadora Margaret Thatcher pidió la inmediata liberación de Pinochet en una carta que el The Times de Londres publicará hoy pero ya trascendió anoche, parlamentarios británicos ya habían abierto un nuevo frente en la batalla judicial contra el ex dictador. Thatcher deploró que traten de amigarse con Menem y se olviden del verdadero amigo. La presidenta de la Comisión Parlamentaria de Derechos Humanos de la Cámara de los Comunes, Ann Clywd, pidió al procurador general de la Nación John Morris que estudiara la posibilidad de iniciar una acción legal contra Augusto Pinochet por tortura en el marco de la ley de justicia criminal de 1988.

En la carta, Thatcher dice que “Chile, conducido en ese momento por el general Pinochet, fue un buen amigo de nuestro país durante la guerra de las Falklands. Por sus acciones la guerra se acortó y se salvaron muchas vidas británicas”. La ex primera ministra conservadora admite que en Chile “hubo abusos en materia de derechos humanos, pero el pueblo de Chile, a través de sucesivos gobiernos democráticos, estableció cómo debía arreglárselas con el pasado”. Parte de ese arreglo es el status de Pinochet, actual senador vitalicio, y según Thatcher no puede interferirse desde el exterior “el delicado balance de la transición democrática”.

“La semana próxima –concluye la baronesa sin mencionar por su nombre a Menem–, Gran Bretaña recibirá al líder democráticamente electo de un país que invadió ilegalmente territorio británico, causando la pérdida de más de 250 vidas británicas. Sería desgraciado pregonar la reconciliación con uno mientras se mantiene bajo arresto a alguien que, durante aquel conflicto, hizo tanto para salvar a tantos británicos.”

En un día vertiginoso, la comisión parlamentaria de derechos humanos de la Cámara de los Comunes presentó por la mañana una moción que anticipaba los desarrollos posteriores. Ahí expresaba que “esta Cámara recibe con beneplácito la detención del general Augusto Pinochet en Londres a la espera de que sea interrogado por las autoridades judiciales españolas”. La moción condenó también “su brutal dictadura que significó la tortura, desaparición y muerte de miles de personas” y urgió al gobierno de su majestad a “que asista a las autoridades españolas en su pedido”. Más crucial aún la moción solicitó que el fiscal general del Estado “inicie una acción legal contra el general Pinochet bajo el acto de justicia criminal de 1988”.

La moción generó un fuerte rechazo de sectores conservadores de la Cámara que, además de sus afinidades ideológicas y políticas con el general, intuyen que el gobierno británico está sentado sobre una bomba político-diplomática. Mientras 31 diputados laboristas y liberaldemócratas la apoyaban, 11 conservadores y unionistas del Ulster (protestantes de Irlanda del Norte) introducían una enmienda en la que exhortaban al gobierno de Tony Blair a “acceder al pedido de las autoridades chilenas para que el senador Pinochet regrese a su país apenas esté físicamente capacitado para hacerlo”. Al grupo de parlamentarios que se oponen al arresto de Pinochet se añadieron pronto figuras de peso en la escena política inglesa como el último canciller conservador, Malcolm Rifkind. “El general Pinochet debe responder a sus presuntas violaciones a los derechos humanos en Chile o ante una Corte Internacional de Justicia. No en Gran Bretaña o España”, indicó Rifkind a la prensa.

Una delegación de 11 senadores, diputados y diplomáticos chilenos ayudó a activar a una derecha británica que seguía atontada por la derrota sufrida en las elecciones generales del año pasado. Las aceitadas relaciones entre chilenos y británicos se retrotraen a la coincidencia ideológica de los 70 (monetarismo de Milton Friedman y acérrimo anticomunismo) y, sobre todo, al apoyo que recibió Thatcher durante laguerra de Malvinas. Ayer la delegación chilena redobló la apuesta solicitando en una conferencia de prensa en la embajada chilena la pronta libertad de Pinochet en razón de su edad (82) y estado de salud. “Nosotros creemos que sería muy peligroso y generaría profunda inestabilidad en nuestra nación si el estado de salud de Pinochet se agravara o si incluso muriera aquí”, indicó Angélica Cristie del derechista Partido de Renovación Nacional.

El embajador chileno en Gran Bretaña, Mario Artaza, se reunió ayer por segunda vez en la semana con Peter Westmascotte, director de América en la Foreign Office. En el encuentro, que se extendió durante 50 minutos, el embajador Artaza intentó persuadir a la cancillería británica de que Pinochet debía gozar de inmunidad por haber ingresado en Gran Bretaña con pasaporte diplomático. El embajador Artaza aseguró tras la reunión que las gestiones continuarían, mientras que un portavoz de la Foreign Office indicó a Página/12 que la posición gubernamental no había cambiado. “Peter Westmascotte reiteró que el pasaporte diplomático del general Pinochet no le ofrece inmunidad diplomática y que su arresto se basa enteramente en fundamentos legales”, señaló el portavoz.

Sumido en una tormenta político-diplomática que quizás no anticipó, el mismo primer ministro Tony Blair decidió subrayar ayer el carácter puramente legal del arresto de Pinochet. En declaraciones publicadas por el francés Le Monde y el español El Mundo, Blair indicó que “el arresto es el resultado de un proceso judicial iniciado por un magistrado español y transmitido a nuestra policía metropolitana por la Interpol. Es simplemente la unión de dos sistemas judiciales, el británico y el español, ligados por un tratado de extradición. No es una decisión gubernamental porque eso equivaldría a una interferencia del gobierno en el proceso judicial”.

Pocos creen en esta total asepsia política de un caso que ha conmovido al mundo entero. El diputado de la izquierda laborista Tony Ben delineó las fuertes presiones nacionales e internacionales que está sufriendo el gobierno de Blair. “El gobierno conservador de Margaret Thatcher apoyó a Pinochet y el de Estados Unidos financió el golpe de Estado. Ninguno de los dos quiere que el caso prospere. Si el general declara ante el juez español, podría revelar el apoyo que obtuvo de ambas partes”, indicó Ben.

MURIO EL PILOTO INGLES QUE DERRIBO EL HERCULES 63

 Murió el piloto inglés que derribó en Malvinas el Hércules del héroe de Reconquista



Sharkey Ward estaba al mando de un Sea Harrier y el 1º de junio de 1982 terminó con la vida de Rubén Martel y toda su tripulación. Los restos de la nave fueron reconocidos por el hijo de Martel 35 años después de que fue derribada




Sharkey Ward era piloto de Sea Harrier



Sharkey Ward, el piloto inglés que el 1º de junio de 1982 derribó a un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina y provocó la muerte de toda la tripulación, falleció este miércoles en Inglaterra. La noticia fue confirmada por el hijo de Martel, a quien se la comunicó el hijo de Ward, con el que intercambió mails.


La tripulación del Hércules era liderada por el capitán Rubén Martel, quien tenía 35 años y era de Reconquista, en el norte santafesino, y cuyo hijo Ezequiel fue protagonista de una increíble historia al encontrar restos del avión más de tres décadas después en los pastizales de la isla de Borbón, a unos cinco kilómetros al norte de la isla Gran Malvina.


El 1º de junio de 1982 Ward piloteaba un Sea Harrier cuando un buque inglés captó la posición del Hércules de Martel y le dio aviso. Una vez que lo interceptó, le disparó un misil que impactó en el ala izquierda y como el avión no caía, lo acribilló con sus cañones. La nave cayó al mar y se desintegró. Sus siete tripulantes fallecieron en el acto.


Ese día, la tripulación argentina hacía lo que se conoció como “vuelos locos”, por lo arriesgado de cada misión. El Hércules debía volar a 15 metros del mar con los instrumentales apagados para no ser captado por los radares enemigos, subir de golpe, encender el radar, hacer dos barridos para captar al enemigo y descender casi en picada. Eso sí, al encender el radar ellos también podían ser vistos y eso fue lo que sucedió aquel fatídico día.

Estas misiones habían surgido porque la Armada había dado de baja los aviones de exploración Neptune, que ya estaban obsoletos, y los Hércules debieron también cumplir su rol en una suerte de improvisación, ya que las características de estos aviones no eran los más acordes para esas misiones, pero su radar podía captar las naves enemigas.



El capitán Rubén Héctor Martel tenía 35 años, era de Reconquista y era piloto del Hércules C-130 que fue derribado el 1º de junio de 1982 a 70 kilómetros de Malvinas por un cazabombardero inglés Sea Harrier.
Foto: gentileza Ezequiel Martel

El 14 de marzo de 2017, 35 años después de que su padre muriera en Malvinas, Ezequiel Martel vio los restos del avión Hércules C-130 en los pastizales de la isla de Borbón, a unos cinco kilómetros al norte de la isla Gran Malvina. Había viajado allí especialmente y estudiado con mecánicos aeronáuticos todos los detalles del Hércules para saber si esas piezas pertenecían a las de la nave que tripuló su padre.

A un costado de la llanta del tren de aterrizaje encontró un código: era el del TC 63. Había hecho un increíble hallazgo.
El hallazgo

En 2022, Ezequiel le contó a La Capital una increíble historia en la que fue protagonista excluyente del hallazgo de algunos restos del avión en el que murió su padre. Cuando el capitán se fue a pelear en Malvinas, él apenas tenía siete meses. La última vez que se tomaron una foto juntos fue en el verano de 1982 en Pinamar.

Así, recordó que en 2015 se quedó una semana en Malvinas. Fue a surfear, su gran pasión, pero “el viaje”, como el lo define, fue el de 2017, el año en que fue a la isla de Borbón.

“Yo sabía que el avión de mi padre había caído a unos 70 kilómetros de la costa de esa isla y quería ir a surfear ahí”, señala. En 1983, un año después de finalizada la guerra, restos de aviones habían llegado a las costas de esa isla y por la cercanía con el lugar del siniestro tenía la corazonada de que eran partes del Hércules. ¿Cómo reconocerlas? Durante meses fue a la Brigada de El Palomar a hablar con los mecánicos de esos aviones para que le contaran qué podía encontrar.

Y allí partió. Rick, el kelper que lo alojó en la isla Borbón lo estaba esperando en su 4 x 4. El 14 de marzo Ezequiel caminó por la playa y avistó un llanta con el amortiguador. “En el borde de la llanta había un código. Le saqué una foto y se lo mandé a los mecánicos. Era el código del avión de mi viejo. el TC 63”, dice hoy con la misma emoción de aquel día.



Ezequiel junto a los restos del avión de su padre.
Foto: gentileza Ezequiel Martel

Al día siguiente volvió y se abrazó a los restos del avión. “Me lloré la vida. Todo lo que no lloré en años lo hice ese día. Escribí los nombres de los siete tripulantes en una parte de los restos y me volví caminando sin poder volver la mirada hacia atrás. Ese día finalmente me pude despedir de mi papá”, admite.

Rick había visto toda la escena. Lo esperó, cargó la tabla de surf en su camioneta y lo llevó a la playa, la misma en la que aparecieron los restos del avión. Esa que Ezequiel conoció a los 35 años, la misma edad que tenía su padre al morir, los mismos años que habían pasado desde aquella trágica muerte.

Ezequiel tomó la tabla y se metió al mar. En la mano llevaba el escudo del Escuadrón Hércules atado a una piedra. Surfeó. Gritó “63” (el número del avión de su padre) con todas sus fuerzas y arrojó el escudo al mar. Asegura que en ese instante vio a siete albatros sobrevolarlo. Nadie le saca de la cabeza que algo tenían que ver con aquellos tripulantes del Hércules.

EL SECRETO DE GALTIERE SOBRE LA GUERRA DE MALVINAS

 CON RAZON EL COMANDANTE DE LA "ARA SANTISIMA TRINIDAD" CAPITAN DE NAVIO NELSON CASTRO, SABIA DE LO QUE IBA A PASAR Y NOS VOLVIMOS ANTES DE FINES DE NOVIEMBRE DEL 1981 DE POSTSMOUTH INGLATERRA Y EL TAMBIEN NOS MINTIO DIJO QUE EL ALMIRANTE ANAYA NO LO ASCENDIA.


 

Increíble entrevista!!!... Lo que comenta el señor Sáenz con el conductor del programa, produce en mi, algo que me lleva a hermanarme y simpatizar muchísimo más, con los enemigos de los anglosajones, que son los enemigos de la autodeterminación de los pueblos, de todos los ciudadanos libres del mundo y, de todas las soberanías. 

Es muy evidente que los anglos, si hay algo que aborrecen, son las naciones que no permiten su control e injerencia. Gloria eterna a nuestros héroes! que dieron su vida por la patria.. Enfrentando a un enemigo mucho más poderoso, con notable valor y estoicismo... Jamás los británicos podrán arrancar Malvinas, del corazón del pueblo argentino.

El problema por el cual Galtieri cae y cree en el engaño de EEUU viene de la mano de la estúpida preferencia que hay en nuestras FFAA hacia EEUU, los viajes de oficiales de alto rango, las maniobras conjuntas, etc. eso es lo que los hace vulnerables. Si se comprendiera que estamos en occidente, pero, no somos parte de lo que ellos consideran occidente, no habríamos caído tan fácilmente.

DESTRUCTORES TIPO 42 EN LA ARMADA ARGENTINA, EL FINAL DE LA HISTORIA

 


ARA HERCULES

Los dos destructores clase Sheffield operados por la Armada Argentina fueron los únicos de su tipo operados fuera de la Royal Navy. La reciente baja del ARA Hércules marcó el final de dicha clase en el mundo.

La Armada Argentina dispuso por más de 40 años de dos destructores Tipo 42 Clase Sheffield, denominados ARA “Santísima Trinidad” (D-2) y ARA “Hércules” (originalmente D-28, luego D-1 y B-52).


El comienzo de la clase Tipo 42 en Argentina


El 1° de marzo de 1969, la Armada Argentina firmó un contrato para la adquisición de un destructor Tipo 42 a ser construido por el astillero Vickers Ltd en Barrow-in-Furness y la provisión de tecnología y materiales necesarios para construir uno similar en los Astilleros y Fábricas Navales del Estado (AFNE, hoy Astillero Río Santiago), el cual fue aprobado el 15 de abril de ese año por decreto Nº7796. La nave a construirse en Gran Bretaña sería el número dos de la clase y fue bautizada ARA “Hércules” (D-28), mientras que el fabricado en Argentina se denominó ARA “Santísima Trinidad” (D-29). De esta manera, la Argentina se convertiría, después de Gran Bretaña, en el único país del mundo en construir y operar buques del Tipo 42, equipados con el entonces moderno misil antiaéreo de largo alcance Sea Dart


El 18 de mayo de 1970 se aprobó finalmente el contrato, pero los trabajos se demoraron cuando, a punto de ser botado el cabeza de serie, HMS “Sheffield” (D80), a principios de 1971, se produjo un incendio en el astillero Vickers donde sufrió importantes daños en su popa. Debido a que a los pocos días del accidente concurriría la Reina de Inglaterra a la ceremonia de bautismo, las autoridades navales argentinas permitieron que la popa del “Hércules” que estaba en construcción sea colocada en la del “Sheffield”.

Botadura del ARA Hércules, con la bandera del astillero en el tope del mástil y la bandera argentina en la proa.

Nadie hubiera imaginado que once años después la Guerra de Malvinas los enfrentaría, teniendo como resultado el hundimiento de este último, producido por el impacto de un misil AM-39 Exocet lanzado desde un avión Super Etendard del Comando de la Aviación Naval Argentina, el 4 de mayo de 1982. Además, este no sería el último acontecimiento grave para un buque de esta clase, ya que también durante la misma guerra fue hundido el HMS “Coventry” el día 25 de mayo con bombas convencionales por parte de un Douglas A-4B Skyhawk de las Fuerza Aérea Argentina, mientras que el HMS “Glasgow” fue puesto fuera de combate por los Skyhawk el día 12 de mayo.

Finalmente, la quilla del ARA “Hércules” fue puesta el 10 de junio de 1971 y se lo botó el 20 de octubre de 1972, siendo aceptado por la Armada Argentina el 10 de mayo de 1976 y dado de alta oficialmente el 12 de julio de ese año. Si bien durante las pruebas recibió la designación D-28, ésta fue luego cambiada a D-1. El buque zarpó de Porsmouth luego de su alistamiento, llegando a Buenos Aires el 28 de junio de 1977, tras hacer escalas en Las Palmas y Río de Janeiro, arribando luego a la Base Naval Puerto Belgrano, que sería su asiento en toda su carrera operativa, el 17 de septiembre, incorporándose a la Flota de Mar dos días después. El 5 de noviembre inició sus primeras ejercitaciones con el resto de la flota.


El Hércules en Gran Bretaña junto a la fragata Tribal.

El ARA “Hércules” significó un salto muy grande en las capacidades de la Armada Argentina, siendo el primer buque incorporado diseñado para lanzar misiles, además de sumar unas importantísimas capacidades antiaéreas para la protección de los buques de la flota, tanto por su radar Tipo 965 de vigilancia y los dos Tipo 909 de control de tiro como por su sistema de misiles antiaéreos Sea Dart de 40 km de alcance asociados a los radares 909 conformando el denominado GWS-30. El buque podía llevar hasta 22 misiles en su bodega de armas de proa.

El Hércules en Gran Bretaña durante las pruebas de mar, luciendo el numeral D-28, cambiado por D-1 cuando llegó a la Argentina.

Si bien los Tipo 42 británicos eran buques principalmente antiaéreos, en la Argentina se planteó que cumplan también misiones anti-superficie, por lo que a comienzos de 1980 el ARA “Hércules” recibió dos lanzadores de misiles MM38 Exocet en el techo del hangar. Sin embargo, poco tiempo después el buque fue modificado retirando los dos botes (uno por banda) y sus pescantes y ampliando la primera cubierta a la altura de la chimenea para la instalación de dos lanzadores a cada lado. En el caso del “Santísima Trinidad”, desde su diseño no se instalaron los botes, lo que permitía colocar cuatro Exocet de manera similar a su gemelo, algo que nunca ocurrió.


El Hércules en Portsmouth


El ARA Hércules en Gran Bretaña, sin los domos que cubren las antenas de los radares 909.

Cuando ocurrió la crisis con Chile en diciembre de 1978 en la zona del Canal Beagle, el ARA “Hércules” fue desplegado junto al portaaviones ARA “25 de Mayo” dentro del Grupo de Tareas 2, para brindar apoyo a las fuerzas que ocuparían las islas Lennox, Nueva y Picton que estaban en disputa, pero la operación se canceló gracias a la intervención papal a fines de ese año.

Durante la construcción del ARA “Santísima Trinidad” (denominado D-2) el 22 de agosto de 1975, cuando se encontraba en alistamiento en el Astillero de Río Santiago, un especialista en buceo y explosivos pertenecientes al Grupo Especial de Combate de la organización terrorista Montoneros, que en esos tiempos asolaba el país, se acercó al muelle del astillero en una operación subacuatica y adhirió a un pilón del muelle de alistamiento una carga de 80kg de gelamón. Dicha carga fue detonada a menos de un metro de la banda de estribor, lo que provocó un rumbo de seis metros de largo por tres de alto que hizo que la nave se hundiera. Si bien fue reflotada y posteriormente completada, los daños recibidos fueron tan severos que sus prestaciones quedaron sensiblemente afectadas durante su carrera operativa.


Construcción de la ARA Santísima Trinidad en AFNE.

Esto retrasó la terminación del buque, que inició sus pruebas de mar recién el 29 de noviembre de 1980 y, tras su finalización, el 1º de abril de 1981 zarpó de la Base Naval de Puerto Belgrano hacia la Base Naval de Portsmouth en Inglaterra, para realizar la puesta a punto de sus sensores y sistemas de armas, haciendo escalas en Río de Janeiro y Puerto de la Luz. Allí se pudo ver a la ARA “Santísima Trinidad” amadrinado a su gemelo HMS Newcastle y durante las pruebas se realizaron disparos con su armamento, incluyendo el de un misil Sea Dart. Finalizadas satisfactoriamente, el 28 de noviembre de ese año zarpó de regreso a la Argentina, ingresando a Puerto Belgrano el 21 de diciembre.


Primera navegación de la ARA Santísima Trinidad en el Río de la Plata en 1980


La ARA Santísima Trinidad en Portsmouth. En dos fotos junto a su gemela HMS Newcastle y en la otra se la puede ver sin los domos de los radares 909.


Secuencia del primer lanzamiento de un Sea Dart por el ARA Santísima Trinidad en Gran Bretaña en 1981. El último lanzamiento se realizó en diciembre de 1992.


Tipo 42 argentinos en Malvinas

Debido a la capacidad interior y buenas prestaciones de los destructores de esta clase, se utilizó al ARA “Santísima Trinidad” (D-2) para trasladar y desembarcar en Malvinas a unos 100 hombres de la Agrupación Comandos Anfibios de la Infantería de Marina, antes de la medianoche del 1° de abril de 1982, para realiza el ataque al cuartel de los Royal Marines en Moody Brook y la Casa del Gobernador, como primeras acciones de la recuperación de las islas, que se concretaría al día siguiente.


En la primera foto, uno de los Tipo 42 dejando la Base Naval Puerto Belgrano rumbo a Malvinas. En la segunda, el ARA Hércules frente a Malvinas el 2 de abril de 1982. En la tercera foto, el Hércules visto desde el Santísima Trinidad en abril de 1982. En la cuarta foto, uno de los Tipo 42 escoltando al portaaviones ARA 25 de Mayo. En la quinta foto, el Hércules durante la guerra, con un helicóptero Lynx en la popa. En la sexta foto, un Lynx se puede ver en la cubierta de vuelo del ARA Santísima Trinidad.


Luego de desembarcar el personal en botes, el buque permaneció en la zona para proveer fuego naval de apoyo en caso de necesitarse por parte de las unidades desembarcadas. Esto fue el comienzo de la “Operación Rosario”, que tendría como objetivo la recuperación de las Islas Malvinas, que se logró sin causar bajas inglesas, tal como se había previsto. Por su parte, el ARA “Hércules” se mantenía cerca de las islas, iniciando a las 4:00 de la mañana del 2 de abril sus operaciones, para iniciar el reconocimiento de Puerto Groussac a las 4:35. Terminado dicho reconocimiento sin encontrar actividad enemiga, se informó que el área estaba libre para el ingreso de la corbeta ARA Drummond seguida del buque de desembarco ARA “Cabo San Antonio” con el grueso de la fuerza de desembarco.

Al final de la guerra, el ARA Santísima Trinidad escolta al SS Canberra que lleva soldados argentinos a Puerto Madryn.

El ARA “Santísima Trinidad” integraba la Fuerza de Tareas 40.3 junto a su gemelo ARA “Hércules” y las corbetas ARA “Drummond” y ARA “Granville”. Durante las operaciones del 1 y 2 de mayo, cuando se planificaba realizar un ataque sobre la flota británica, ambos buques efectuaron la escolta del portaaviones ARA “25 de Mayo” y estuvieron cerca de derribar un avión Sea Harrier británico que se acercó a la fuerza de tareas en la noche del 1 al 2 de mayo cuando seguía a un avión Grumman S-2E Tracker que realizaba reconocimiento en busca de la flota británica. El Sea Harrier fue iluminado por el radar de control de tiro del Sea Dart del ARA “Hércules”, lo que llevó a su piloto a alejarse inmediatamente.

El Santísima Trinidad a mediados de los años 80.


ARA SANTISIMA TRINIDAD


A partir del 16 de abril pasó a integrar el grupo de tareas 79.1, escoltando al portaaviones, aunque a principios de mayo debió regresar a su apostadero habitual por averías en un tronco de hélice. Luego de que éste sea reparado se integró al grupo de tareas 79.2 compuesto por el ARA “Hércules”, los destructores ARA “Seguí” y ARA “Py” junto al buque tanque de YPF “Campo Duran” que a partir del 12 de mayo pasó a navegar hasta el fin del conflicto por el litoral Atlántico desde donde se pudiese lanzar un ataque sorpresivo si se presentaba una ocasión que finalmente nunca llegó.

Luego de la guerra

Debido a los daños sufridos por el ataque terrorista y al bloqueo británico luego de la Guerra de Malvinas, que hizo muy difícil conseguir repuestos, en 1989 el ARA “Santísima Trinidad” dejó de navegar, siendo retiradas muchas piezas en favor de su gemelo “Hércules”.

Dado que las prestaciones de ambos buques habían quedado sensiblemente disminuidas por el bloqueo británico, y ante la plena operatividad de los cuatro destructores tipo MEKO 360, el 15 de julio de 1994, ambos navíos fueron desafectados de la Primera División de Destructores y pasaron a depender del Comando Naval Anfibio con asiento en la Base Naval Puerto Belgrano, Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires.


Detalles del Sea Dart y lanzador de chaff del ARA Hércules, y el buque visto en Buenos Aires en 1998, muy poco antes de ser enviado a Chile para ser modificado.

Mientras, el ARA “Santísima Trinidad” pasó a condición de reserva y el 20 de diciembre de 2004 se lo dio de baja, planeándose convertirlo en buque museo. Sin embargo, el buque quedó en un estado de abandono que generó que el 21 de enero de 2013 se diera vuelta y se hundiera en el muelle. En 2015 fue reflotado y llevado a dique para analizar su posible recuperación, la cual fue descartada debido al enorme daño sufrido. Desde entonces espera su destino final en la Base Naval Puerto Belgrano. Mientras se plantearon las opciones de desguace o hundirlo para formar arrecifes, se realizaron planteos ante la justicia para pedir que se mantenga la idea de convertirlo en museo, lo cual es prácticamente imposible, pero esto ha frenado la decisión final.

Tras pasar al Comando Naval Anfibio, se comenzó a planificar la conversión del ARA “Hércules” en un buque de apoyo a las operaciones anfibias, tomando en cuenta lo realizado por el ARA “Santísima Trinidad” en la Operación Rosario.


Modificación del ARA “Hércules”

Con la llegada de los más modernos destructores clase Meko 360 y ante la injustificable inversión en su modernización, sobre todo teniendo en cuenta la imposibilidad de utilizar los misiles Sea Dart, cuyo último lanzamiento se realizó en diciembre de 1992, sumado a la antigüedad del buque, a partir de 1999 la Armada Argentina convirtió al “Hércules” en un transporte rápido multipropósito (TRHE), con capacidad para transportar una compañía reforzada de infantes de marina con todo su equipo, fue dotado de una mayor cubierta de vuelo donde pudiesen operar dos helicópteros del tipo Sea King o equivalentes y un hangar con la capacidad para alojarlos. Para esto último fue necesario remover el radar 909 de popa, aunque posteriormente también se le removió el de proa, instalando el puesto comando de Infantería de Marina en el lugar donde estaban instalados sus equipos. El buque recibió la designación B-52 al dejar de ser considerado destructor.

Por razones de intercambio comercial y arreglos políticos (no por carecer de capacidad técnica), luego de los estudios pertinentes, se contrataron los trabajos de modificación del hangar y cubierta de vuelo al Astillero ASMAR, de Valparaíso, Chile, ya que contaba con la experiencia en haber modificado los Destructores Clase “County” que Chile tenía en servicio. Una vez finalizados los mismos en el año 2000, la empresa INVAP de Argentina construyó las portas del hangar y las instaló en la Base Naval Puerto Belgrano, mientras que se modificó el sistema de movimiento cubierta de vuelo - hangar para los helicópteros, debido a que los Sea King tienen diferente configuración de ruedas que los Sea Lynx, para la que fue diseñada. Así, el buque retornó al servicio en 2004.


Posteriormente, en 2009 se procedió a desmontar el sistema misilístico Sea Dart que con todo su equipo completo (incluyendo el de recarga y estiba) pesaba 60 toneladas, pasando a ser el pañol de misiles un sollado para el alojamiento de infantes. Por otro lado, si bien se planeaba retirarle las camas para la instalación de los contenedores/lanzadores de Exocet, para convertirlo en puente para los botes neumáticos de desembarco Zodiac Mk-3 y Mk-5, esto no se realizó, instalándose los botes más hacia popa, con dos grúas manuales para el arriado de estos, más otras grúas delante del puente de comando para llevar más botes, descartándose la grúa articulada prevista inicialmente; entre otras modificaciones. En total podía transportar dos botes por banda y entre tres y seis en la proa, más otros en la cubierta de vuelo y hangar, de ser necesario.


El Hércules en el Ejercicio Intercambio Sur en 2008, junto con Chile.

Con respecto al armamento, se retuvo el cañón Vickers Mk-8 de 114mm, los dos cañones Oerlikon Mk II de 20mm, junto a dos ametralladoras Browning M-2 de 12,7mm en el alerón del puente. Como armamento antisubmarino, mantuvo la jaula lanza cargas de profundidad y se esperaba reubicar los dos montajes triples de torpedos A/S, lo cual finalmente no se hiz

Sumado a los cuatro lanzadores de misiles MM-38 Exocet, la capacidad de combate antisuperficie se incrementó cuando la Armada Argentina modificó sus helicópteros Agusta AS-61 Sea King para permitirles el lanzamiento de misiles AM-39 Exoce

El Hércules operando con infantes de marina. La experiencia demostró que el buque tenía poca utilidad para esta misión.

Durante los años siguientes el buque fue empleado en operaciones de entrenamiento y adiestramiento con la Infantería de Marina, aunque la operación con los botes era sumamente complicada y lenta, por lo que se evidenció que no tenía un uso más allá de operaciones especiales y para entrenamiento. Por otro lado, siendo el único en su clase en el mundo, tras el retiro del HMS “Edinburgh” en 2013 y a que ya no se podía obtener nada del ARA “Santísima Trinidad”, hacia la segunda mitad de la década pasada se fue volviendo cada vez más difícil mantenerlo operativo, por lo que luego de 2013 ya no volvió a navegar, pasando tiempo después a condición de reserva. Finalmente, para 2020 se decidió radiarlo de servicio, aunque esto recién se llevó a cabo el 22 de marzo de 2024, aguardándose la decisión sobre el destino final del buque, que podría ser el desguace o su hundimiento.

El final: el ARA Santísima Trinidad hundido en 2013 y tras ser reflotado, visto en 2021. A la derecha, el Hércules ya sin navegar, también visto en 2021 junto al aviso ARA Gurruchaga.

FINAL DE UNA MUERTE ANUNCIADA, PERO NO POR LOS INGLESES.

SI TRUMP SE PLANTEA COMPRAR GROELADIA, POR QUE NO MALVINAS.

 ESTAS DE ACUERDO EN ESTO ?

MILEI EN EL DIA DEL VETERANOS DE MALVINAS


Poder recuperar las Islas Malvinas, las Islas Georgias del Sur y las Islas Sándwich del Sur es una causa que nos une a todos los argentinos.
En 1803, Thomas Jefferson compró Luisiana a Francia, duplicando el territorio norteamericano y garantizando el estratégico control del río Misisipi. Años más tarde, en 1867, Andrew Johnson compraría Alaska a Rusia. Estados Unidos también compró Florida (1819), las Islas Vírgenes Danesas (1917) y tierras indígenas durante las presidencias de Washington, Jefferson y Jackson.


Volviendo al presente, el presidente electo Donald Trump propone comprar Groenlandia, un territorio de gran extensión, estratégico para la seguridad nacional de Estados Unidos, y que cuenta con solo 56.000 habitantes que, desde 2009, tienen el derecho a declarar la independencia de Dinamarca si lo deciden en un referéndum


Todo esto me lleva a la siguiente pregunta: ¿si Trump se plantea comprar Groenlandia, sería disparatado pensar en comprar las Islas Malvinas?


Sin dudas el caso argentino es más complejo por dos motivos: el primero es el recuerdo de la guerra de Malvinas y el segundo es que durante décadas estuvimos bajo gobiernos populistas.


Probablemente comprar las islas sea una idea con bajas chances de prosperar, pero el solo hecho de ser planteado por un Gobierno creíble y reconocido internacionalmente como el de Javier Milei, es suficiente para generar un gran debate en la isla y el surgimiento de agrupaciones a favor de la propuesta argentina.

Vale la pena comenzar con una aclaración: ¿por qué comprar algo que por derecho nos pertenece?

El problema es que, si bien las Malvinas son argentinas, el Reino Unido no acepta discutir la soberanía.

Por otro lado, los kelpers, como se conoce a los habitantes de las islas, en un referéndum en 2013 votaron en 99,8% por seguir siendo un "territorio de ultramar del Reino Unido".

Comprar las islas
Un error en el enfoque respecto a las Malvinas es focalizar la negociación diplomática en el Reino Unido, cuando en realidad a quienes hay que convencer es a los isleños. Lo primero que debería quedarles claro a los kelpers es que, al pertenecer a la Nación Argentina, se respetará su libertad, sus vínculos culturales con el Reino Unido, sus derechos de propiedad y el derecho de elegir sus propias autoridades. A diferencia del populismo que nos gobernó en las últimas décadas, hoy el Gobierno liberal puede garantizar estas cuestiones, sin las cuales sería imposible siquiera pensar en algún tipo de acuerdo.

ISLAS MALVINAS



Las islas tienen una población estimada de 3.700 personas, de las cuales 1.500 son personal militar británico y unos 2.000 son nacidos o residentes británicos en las islas. Supongamos que Argentina hiciera una oferta económica de US$ 2 millones a cada residente de las islas para incentivar que voten en un referéndum por su independencia e inmediata unificación con el territorio de la República Argentina.


El costo para Argentina sería de US$ 4.000 millones, alrededor del 0,6% del PBI, lo que equivale a US$ 85 por argentino, un monto que podría ser fácilmente conseguido en el mercado mediante la emisión de un "bono Malvinas Argentinas" a baja tasa de interés, que muchos argentinos estaríamos felices de suscribir.
SI TRUMP SE PLANTEA COMPRAR GROELADIA, POR QUE NO MALVINAS 62ae345d44fc9__780x780
US$ 2 millones sería una oferta a tomar seriamente por los isleños, especialmente si viene acompañada de los derechos y garantías mencionados anteriormente. Sin embargo, los isleños, al igual que muchas personas que viven en regiones remotas, suelen tener personalidades austeras.


Por lo tanto, aunque el dinero es relevante, podría no ser suficiente para una decisión tan trascendental. Por esta razón, la posibilidad de conservar la facultad para definir sus autoridades locales, así como una menor tasa impositiva al integrarse a la provincia de Tierra del Fuego (exentos del pago de Ganancias, IVA, aranceles a las importaciones y otros tributos), ofrecería beneficios económicos concretos y sostenibles a largo plazo en comparación con el mandato británico.

Debido al principio de autodeterminación consagrado en la Carta de las Naciones Unidas, sería complejo para el Gobierno británico negar el resultado de un referéndum, pero aun así quedaría por resolver la cuestión geopolítica.

Geopolítica
La segunda cuestión son los intereses geopolíticos de Reino Unido, Estados Unidos y los países de la OTAN.


A cambio de que el Reino Unido retire la base que tiene en las islas, Argentina podría ofrecer a Estados Unidos y la OTAN la construcción de una base militar conjunta en el territorio de Tierra del Fuego, para que la alianza militar mantenga una presencia en el Atlántico Sur con proyección al territorio antártico.

Este punto no solo sería imprescindible para un acuerdo, sino que reforzaría la posición geopolítica de Argentina, poniéndola a la altura de socios estratégicos de Estados Unidos como Alemania, Italia, Reino Unido, Japón, Australia, Corea del Sur y otros países que cuentan con bases norteamericanas en sus territorios.


En ese sentido, el anuncio de la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego junto con Estados Unidos, así como la modernización de nuestras Fuerzas Armadas con la compra de aviones F-16 y otros equipamientos, nos acerca a la OTAN y refuerza el reclamo argentino por las Islas Malvinas.


Las Malvinas Argentinas



PLAYAS DE MALVINAS


Poder recuperar las Islas Malvinas, las Islas Georgias del Sur y las Islas Sándwich del Sur es una causa que nos une a todos los argentinos, y como democracia liberal moderna que somos, este objetivo se logrará solo por medios diplomáticos y económicos.

Los kelpers se sienten profundamente identificados con el Reino Unido y consideran a ese país un elemento esencial de su identidad. Al mismo tiempo, sienten que Argentina niega su derecho a la autodeterminación.

No creo que en este momento una oferta económica fuera a prosperar, pero, con los años, a medida que Argentina se recupere de décadas de atraso y populismo, esta podría ser el factor determinante para recuperar nuestra soberanía sobre las islas.

Una oferta económica de US$ 2 millones por habitante (US$ 8 millones para una familia de 4 miembros), aun si no fuera aceptada, provocaría más de una discusión familiar entre los isleños, además de enviar un mensaje claro de que Argentina juega una carta fuerte a favor de recuperar nuestras Islas Malvinas.

43 AÑOS, EE.UU Y LA OTAN FORZARON A LA GUERRA DE MALVINAS

 






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En el año 1977 el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) de Londres considero que África había dejado de ser una zona de interés estratégico marginal y que el Kremlin pretendía cambiar radicalmente el equilibrio mundial de poder, asegurándose posicio­nes en los flancos del continente africano (oeste: Guinea, Angola y al este Mozambique) y desde allí interferir las LCM (Líneas de Comunicación Marítimas) vitales para el funcionamiento de las economías capitalistas.



En el año 1978 conceptos similares emitió al año siguien­te el Almirante Isaac Kidd de EE.UU., al abandonar el cargo de SACLANT (Comando Supremo Aliado del Atlántico1): “Nuestras deficiencias más graves en materia de reabastecimiento tienen su origen en el problema del control de los mares fuera de la zona de la OTAN, es decir, al sur del Trópico de Cáncer”



En 1980 un artículo de la revista de la OTAN, expresaba que se debían garantizar tanto su acceso al petróleo y las materias primas que importaban, cuanto la integridad de las LCM de las cuales dependía ese suministro. Respecto de esto último se expresaba que eran necesarias bases y una presencia naval amistosa en áreas clave, se hacía referencia a la necesidad de ejercitarse en los océanos Índico y Atlántico Sur, don­de se debía establecer una presencia militar efectiva.



En 1980 otro elemento a consideración era la exigencia originada en algunos círculos de la OTAN para restablecer contactos militares con Sudáfrica, lo cual sería central para la constitución de la OTAS (Organización del Tratado del Atlántico Sur) junto con Brasil y Argentina.



En 1980 el Instituto Real de Servicios Unidos (RUSI) reafirmó la dependencia de la Comunidad Europea (CE) del petróleo y las materias primas transportadas por agua desde sus fuentes de ultramar, así como vulnerabilidad de sus rutas (LCM) con África y el Golfo Pérsico, sugiriéndose a las naciones europeas desplegar coordinadamente sus fuerzas nava­les al sur del trópico de Cáncer para asegurar las LCM del Atlántico Sur e Índico.



En particular, en enero de 1980 el “Plan para los Océanos libres”2 (Free Oceans Plan), un documento aprobado por el Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU. expresaba:



“Aun cuando los EE.UU pueden contar con un apoyo efectivo y du­radero de la República de Chile y eventual­mente de la Argentina, que facilita la ejecución de sus planes para el extremo Sur de los tres océanos, es indispensable contar con el apoyo de Gran Bretaña.

Esta debe ser nuestra principal aliada en esa área, no sólo porque es nuestra amiga más confiable en el orden internacio­nal sino porque todavía ocupa diversas islas en el Atlántico Sur que en caso de necesidad podrían convertirse en bases aeronavales, de acuerdo con el modelo de Diego García, o en puntos de apoyo logístico como la Isla Ascensión.

Gran Bretaña debe ser alentada a mantener aquellas islas bajo su soberanía ante cualquier circuns­tancia, incluso en los casos que la Argentina reclama para sí, como las Falklands, las Sandwich y las Georgias del Sur…”



Los contenidos de este documento serían reafirmados meses después por el secre­tario de Marina de EE.UU Edward Hidalgo3, quien declaró públi­camente que las islas del Atlántico Sur (Malvinas) eran una real preocupación para EE.UU., agregando que eran dos fantásticos portaaviones. (Isla Soledad e Isla Gran Malvina)



Para 1982, ante la expansión naval soviética en el Atlántico Sur, la OTAN estaba obligada a reforzar la defensa de la vital “Yugular de Occidente” la LCM al sur del Cabo de Buena Esperanza4 en el área Atlántico/Indico, (si la URSS atacaba con éxito esa vía marítima, en tres meses, Europa Occidental quedaba desabastecida) como asi también se debía reforzar la defensa del área Atlántico-Pacifico del Cabo de Hornos vital como LCM en caso de colapso o perdida del Canal de Panama4.


Para esto la OTAN imperiosamente tenía que reforzar la presencia militar en el Atlántico Sur, para lo cual Malvinas era lo que más se adecuaba para la instalación de una gran Base Aero Naval. Si la OTAN o el Reino Unido lo hacía por “motu propio” la reacción negativa de Latinoamérica ante esta unilateral decisión, podría favorecer aún más la influencia de la URSS en la región, por lo tanto, se necesitaba una excusa para tal propósito.

Que mejor excusa que el intento de recuperación por la fuerza de las islas por parte de República Argentina. Si esto ocurriera el Concejo de Seguridad de la ONU se encargaría después de condenar la accion y mostrarnos a la Argentina como país agresor, lo que legítimamente permitiría al Reino Unido manu militari recuperar las islas para posteriormente justificar la instalación de una Base Militar Aeronaval y asi su propósito estratégico quedaría legitimado ante el mundo.



A esta cuestión central hay que sumarle:



-La frustración del armado de la OTAS, algo que Argentina y Brasil boicotearon.



-El desarrollo nuclear y misilistico argentino existente que violaba el Tratado de Tlatelolco.



-La sólida relación comercial de la dictadura con la URSS que rompía el embargo cerealero que era auspiciado por EE.UU contra la URSS.



-La presión de Intereses Petroleros de los paises anglosajones:

Por un lado por sus apetencias sobre la Cuenca Malvinas que se suponía poseedoras de grandes reservas y por otro también para el mayor control y seguridad de la LCM del Cabo de Buena esperanza que representaba la ruta comercial del 90% del petróleo con el que las corporaciones petroleras abastecían a los países de la OTAN.



También debe considerarse que, a diferencia de la Argentina, en el Reino Unido existían grandes intereses económicos, no solo por las islas, sino los grandes beneficios para la industria bélica imperial, en plena decadencia. Estos eran Intereses estratégicos, y políticos a mucho mayor nivel que los que podría haber en un país del tercer mundo.



Además, hay que contemplar que la flota de guerra de Gran Bretaña estaba muy próxima al desarme, por lo que objetivamente para la Royal Navy el conflicto de Malvinas fue algo deseable e inclusive incentivado por autoridades militares británicas que con la gran ayuda del Pentágono operaron con una “estrategia de desinformación” sobre miembros de la Dictadura Militar, como el general Galtieri y el almirante Anaya por ejemplo, para inducirlos a la ocupación militar de las islas y recuperarlas por la fuerza.



Es en este contexto la Dictadura Militar argentina fue inducida por EE.UU. a ocupar Malvinas para crear un Casus Belli que fortalezca internamente a Margaret Thatcher y que posibilite sin demoras, después de que la Task Force Naval “organizada en tiempo récord” desalojara a los argentinos de las islas, proceder a la instalación de una base militar Aero Naval de envergadura de la OTAN en el Atlántico Sur.



Conclusión 5: Existe suficiente documentación que prueba la valoración positiva de la OTAN para desplegar dispositivos militares en el Atlántico Sur a los fines de asegurar las LCMs: donde sería importante disponer de una Base Aero Naval de envergadura que diera sustento a un dispositivo militar efectivo en el Atlántico Sur.



EE.UU en su “Free Ocean Plan” (Plan de Océanos Libres) dice explícitamente que las islas en el Atlántico Sur en poder del Reino Unido en caso de necesidad podrían convertirse en bases aeronavales, por lo que Gran Bretaña debía ser alentada a mantener aquellas islas bajo su soberanía ante cualquier circuns­tancia.



Puede concluirse que según EE.UU. Malvinas debía mantenerse en poder del Reino Unido y convertirse en una Base Aero Naval de la OTAN en el Atlántico Sur.



EL ESCENARIO NACIONAL Y LOS ANTECEDENTES CAUSALES ENDOGENOS



En ese periodo existió la iniciativa de crear el bloque militar en el Atlántico Sur, esta idea fue concebida en la segunda mitad de los 70 por el entonces comandante supremo aliado en Europa de la OTAN, Alexander Haig, quien luego se convertiría en el secretario de Estado de Estados Unidos y también luego “mediador” entre Argentina y el Reino Unido durante la guerra.



La organización se llamaría Organización del Tratado del Atlántico Sur (OTAS) y tendría como integrantes principales a Brasil, Argentina y Sudáfrica.



Esta nueva alianza se convertiría en una especie de “sucursal” de la OTAN en el sur del planeta.



En mayo de 1981, estuvo el almirante Harry Train5, jefe de la flota del Atlántico de los EEUU. quien se entrevistó con el almirante Armando Lambruschini6 (integrante de la Junta Militar, Comandante en jefe de la Armada) y con el almirante Jorge Anaya7 a quienes les propuso la creación de la OTAS.



El momento culminante en el esfuerzo para crear el nuevo bloque iba a ser la cumbre entre los presidentes de Argentina y Brasil, Roberto Viola8 y Joao Figueiredo9, respectivamente. Al evento invitaron al general estadounidense Vernon Walters, asistente especial del autor de la idea, el Secretario de Estado Alexander Haig10.



Dicha cita entre dos presidentes se celebró el 26 de mayo de 1981 en Buenos Aires, pero Walters no acudió al evento porque Argentina había alterado su posición en cuanto a la alianza. Originalmente la parte argentina estaba a favor de la formación del nuevo bloque, pero después se unió a la posición de Brasil y frustró el plan.



Algunos expertos en geopolítica expresaron que los dos presidentes organizaron el evento para sofocar la idea de la OTAS. En su comunicado conjunto después de la cumbre Viola y Figueiredo indicaron que el Atlántico Sur tenía que estar fuera de confrontaciones internacionales y rechazaron cualquier eje o zona de influencia.



Esto rompió con la posibilidad de tener un organismo militar supranacional en el Atlántico Sur que este alineado o subordinado la OTAN, por lo que sería necesario implementar otra alternativa para fortalecer la seguridad de las LCMs en el Atlántico Sur.



Previo a este hecho, unos meses antes, en abril de 1981 ese mismo año había visitado la Argentina el Jefe de Estado Mayor del Ejército estadounidense, el general Edward Meyer. En su agenda se marcaba un encuentro con el general Galtieri, en ese entonces Jefe del Ejército.



Durante la reunión, Meyer planteó la necesidad de reemplazar al presidente de facto el general Roberto Eduardo Viola, pues Argentina continuaba vendiendo granos a la Unión Soviética mientras EE.UU impulsaba un bloqueo cerealero. Sumado a este hecho, la accion del General Viola que junto con Figueiredo frustro los planes de EE.UU de crear la OTAS seguramente sello su destino.



En octubre de 1981, finalmente Galtieri viajó como Jefe del Ejército a EE.UU para asistir en el XIV Conferencia de Ejércitos Americanos.



Se anunció que el 2 de noviembre, Vísperas del comienzo de la XIV CEA, Leopoldo F. Galtieri se reunió en la sede diplomática argentina en Washington con:

Edward Charles Meyer (jefe del ejército estadunidense)

Wallace Nutttng (jefe del Comando Sur con asiento en la Zona del Canal. Panamá),

Gordon Summer (asesor del subsecretario asuntos Interamericanos Thomas O. Enders)

Vernon Walters (asesor de Reagan y del secretario Alexander Haig)

Emund Thompson (jefe del Estado Mavor Inteligencia del ejército norteamericano).



Como vemos, el General Galtieri tuvo una serie de reuniones con funcionarios de primer nivel del gobierno norteamericano, en particular ligados al ámbito militar y el aparato de defensa de EE.UU, algo llamativo y muy poco común para un jefe de ejército de un país del tercer mundo. A no ser que esa persona tuviera, consciente o inconscientemente, un papel especial a desempeñar en el futuro para los intereses americanos.



Allí en un encuentro en su honor, conocedores de su vanidad, recibió el mote de "general majestuoso" por parte de los norteamericanos.



También Galtieri, este general en jefe de un ejército del tercer mundo, fue recibido por el vicepresidente George H. W. Bush, el que también cuatro años atrás era el Director de la CIA.



En su agenda de reuniones en el Pentágono se reencontró con el general Meyer (jefe del ejército estadunidense).



Al respecto, el capitán de fragata (R) Jorge Sáenz en su libro "Malvinas. El secreto de Galtieri", señala que el general estadounidense afirmó que:

"Margaret Thatcher deseaba deshacerse de las Islas Falklands, pero que no tenía argumento alguno para hacerlo, y que si lo intentaba se vería presionada por la oposición y los elementos más radicalizados”.



Meyer decía que una “forma de contribuir con Thatcher, sería realizar una operación militar para recuperar las islas, y que una vez concentrada provocaría la intervención de la ONU y en donde después las negociaciones entre los representantes del gobierno argentino y los del Foreign & Commonwealth Office, culminarían con la entrega de soberanía de Malvinas.".



También debe considerarse, teniendo en cuenta las expectativas petroleras de la época sobre el gran futuro potencial de la Cuenca de Malvinas, que algunos actores de relevancia en los hechos anteriores a la Guerra de Malvinas tenían intereses creados al respecto por su relacionamiento con algunas multinacionales del rubro.



Thomas Enders junto con Alexander Haig, eran socios en la “consultora estratégica” Kissinger Associates Inc, cuya cabeza era nada menos que el influyente ex secretario de Estado Henry Kissinger, hombre ligado a David Rockefeller, cabeza del Clan petrolero heredero de la Standard Oil.



Thomas Enders casualmente también había visitado a Argentina a fines de 1981, a la par que se producía la caída del Gral. Viola y el encumbramiento del Gral. Galtieri. Durante esta visita mantuvo sugestivas y discretas entrevistas con quienes iban a ser designados ministros poco después, Roberto Alemann y Nicanor Costa Méndez, es como si Kissinger contara con información clarividente al respecto o que a la inversa hayan sido auscultados previamente para su aprobación o promoción política.



El tercer socio conspicuo de esa “consultora estratégica”, era nada menos que el canciller Lord Carrington, ex secretario de Energía del Reino Unido, y ex ejecutivo de petrolera Anglo-Holandesa Shell (Royal Ducth Schell).



Estos hechos expuestos (exportación de cereales rompiendo el bloqueo a la URSS, sofocación de la OTAS, intereses petroleros anglosajones, necesidad de una base aeronaval de envergadura de la OTAN en el atlántico sur y la necesaria inducción a la Junta Militar para la Recuperación de Malvinas) llevo finalmente al desplazamiento del General Viola y el encumbramiento del General Leopoldo Fortunato Galtieri como presidente de la nación el 22 de diciembre de 1981 que manifestó su total alineamiento con EE.UU. en el reciente XIV Encuentro de Ejércitos Americanos en Washington.



La Dictadura Argentina acosada de problemas socio-políticos internos es cierto que necesitaba de producir un hecho que la fortaleciera internamente, pero también es cierto que el gobierno de Margaret Thatcher también lo necesitaba, ya que tenía solo el 23% de aprobación debido a graves problemas internos. Existía el temor en EE.UU de que se debilitara el gobierno de Thatcher, lo que significaría el debilitamiento de uno de los principales aliados nucleares de Reagan. Temían que un gobierno Laborista antinuclear tomase su lugar.



Por lo que las crisis internas que ambos paises y las necesidades geopolíticas de EE.UU fueron 3 elementos más que incidieron en la evolución de los acontecimientos.



Si bien Gran Bretaña fue advertida en varios de sus informes que Argentina podría reaccionar con una acción militar, las islas estas fueron reforzadas militarmente y ya tenían un plan de contingencia elaborado en 1981. Ademas habían suspendido la venta de los dos portaviones, de buques de desembarco, lo mismo que alrededor de diez destructores, todo esto sin motivo aparente. También en muchos buques mercantes aptos para transporte de tropas, se instalaron quirófanos casi diez meses antes de la conflagración de Malvinas.



En marzo de 1982 en forma intencional el Reino Unido aprovecharía, manipulando los hechos con anterioridad, un elemento fortuito como fue el tema de los chatarreros de Davidoff a los que sospechosamente les autorizaron un contrato para desmontar unas viejas fabricas balleneras en las Georgias (Algo que el informe Rattembach denomina el “Sarajevo del Atlántico Sur”).



Una vez desembarcados y tergiversando los hechos el Reino Unido con la sutileza retorcida que caracteriza al Foreign Office provocaría intencionalmente una gran crisis diplomática, dando terminada la negociación por la soberanía que llevaría a la Junta Militar a optar por una decisión extrema para la Argentina, en la resolución del conflicto.



Ambos bandos tenían expectativas de los eventos que según sus propias estrategias sabían que se iban a generar, en el caso de la Junta Militar cándidamente pensaba en un desembarco controlado sin víctimas para obligar a negociar la soberanía de Malvinas después, y más allá de potenciales complicaciones, ninguna de las partes consideraba probable que este conflicto escalara y desemboque en un evento de la magnitud que tuvo la Guerra de Malvinas.



Pero si ocurría que el conflicto generado e inducido por los anglosajones escalaba igualmente sabían que la Argentina no podría derrotar a la principal alianza militar de occidente. La resultante por lógica termino siendo altamente beneficiosa para el Imperio británico, para EE.UU y la OTAN con la instalación de una deseada y preconcebida Base Aeronaval de gran magnitud, en un punto estratégico del Atlántico Sur.



HECHOS, CORTINAS DE HUMO Y SEÑALES ENGAÑOSAS DE PREGUERRA: LAS VALORACIONES EQUIVOCADAS



De las conversaciones del almirante Anaya con el Almirante de la US Navy Harry Train, se desprende que aquél era consciente de que el Reino Unido iba a dar de baja a sus portaaviones y al 24% de sus buques de guerra llegando, a la conclusión de que el Reino Unido no tenía la capacidad ni la voluntad política de defender sus intereses a 13.000 kilómetros de Gran Bretaña.



Las falsas creencias, inducidas por comentarios que les realizaran oficiales de la Royal Navy, que también trajeron desde Londres, el entonces comandante en Jefe de la Armada e integrante de la Junta Militar, Jorge Anaya. Y su segundo, el jefe de Inteligencia de la Armada y Comandante de la Flota de Mar, Walter Allara.



Ambos se habían desempeñado como agregados navales en Londres, habían visto el desarrollo de la explotación hidrocarburífera en el Mar del Norte y regresaron con el convencimiento de que el Reino Unido no reaccionaría militarmente si Argentina recuperaba por ese medio las islas, ya que solo le interesaba el petróleo existente en la Cuenca Malvinas, no la soberanía sobre ellas. En círculos especializados se comentaba que en Malvinas podían existir reservas de petróleo nueve veces superiores a las del Mar del Norte.



En consecuencia, creían que todo se podía arreglar con un módico canje de entrega de la explotación del petróleo, a cambio del reconocimiento de la soberanía a favor de Argentina. Por eso junto con los preparativos militares para ocupar las islas, comenzó a circular públicamente una nueva ley de hidrocarburos que implícitamente posibilitaba ese canje.



La creencia en este posible canje de petróleo por soberanía, se vio oportunamente reforzada por el salvaje desguace de la flota de Su Majestad, que anunció el ministro de Defensa inglés John Nott en 1981, que preveía incluso el retiro del rompehielos Endurance de las islas Malvinas. Lo cual fue discutido y confirmado públicamente en el Parlamento inglés a principios de 1982.



La Junta Militar partió del convencimiento, en gran medida forjado por la estrategia de desinformación de la que fueron objeto por parte de encumbrados miembros de los organismos militares anglosajones, de que el Reino Unido no enviaría una flota a tanta distancia por unas islas sin valor para ellos, y que Estados Unidos se mantendría neutral.



La junta militar por su relación privilegiada con el país del norte confiaba en poder tener apoyo sincero de EE.UU. a su favor creyendo que se mantenía el interés norteamericano de forjar un Tratado del Atlántico Sur (OTAS) y una eventual base Aero naval argentina en Malvinas.



La Dictadura Argentina, Anaya y Galtieri en particular, además confiaba en que Estados Unidos agradecería el rol ocupado por el ejército argentino en el golpe de Bolivia de García Meza, la represión en Honduras, la lucha contra el sandinismo en Nicaragua y contra la insurgencia comunista en Centro América en el denominado “Plan Charlie”.



La “Operación Charly” es el nombre clave con el que fue conocida una operación militar clandestina del Ejército Argentino en acuerdo con las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos para implementar en América Central los métodos represivos ilegales del terrorismo de Estado en Argentina que fueron llevados a cabo durante el Proceso de Reorganización Nacional.

Ese papel argentino en América Central, llevado a cabo por instigación estadounidense, después fue la pieza central del plan de Reagan para centro america producto del pacto con la Junta Militar.



Este papel desempeñado sumado al radical anticomunismo del régimen argentino hacía creer posible que en una lógica de Guerra Fría, el apoyo estadounidense sería sustancial lo cual era una auto sobrevaloración equivocada por parte de la Junta Militar, algo que después quedo demostrado durante la Guerra de Malvinas, donde se evidencio que en el tablero geopolítico global el peso del Reino Unido era cualitativamente mayor.



Arturo Frondizi en tres oportunidades declaro públicamente que en 1981 lo había visitado el general norteamericano Vernon Walters quien era asesor del presidente Reagan y también asesor del secretario del Departamento de Estado Alexander Haig, quien hasta hacia dos años habia sido Comandante Supremo de la OTAN e ideologo de crear la OTAS.

Vernon Walters le había pronosticado que… “EE.UU. propiciaría un desembarco argentino en las Islas Malvinas; posteriormente EE.UU. apoyaría nominal y fácticamente a Gran Bretaña en la recuperación del archipiélago a efectos de congelar el pleito de la soberanía; el motivo de tal actitud sería la necesidad de instalar una base militar en las islas; finalmente, dijo que su país no podía contar con la Argentina, porque era considerado poco confiable por su falta de estabilidad política.”



Tam Dalyell, investigador británico, aseguró que Walters habría visitado nuestro país en forma intermitente entre octubre de 1981 y febrero de 1982; en esas ocasiones en algunos ámbitos relevantes del poder Vernon Walters habría planteado la necesidad de establecer un dispositivo de defensa en el Atlántico Sur que incluyera instalaciones militares en las Islas Malvinas operadas por las FF. AA. argentinas.

(continuara en la tercera parte)



Ariel Rolfo



LINKS y Fuentes de Referencia

Dos de las principales fuentes de referencias, de las que incluso se transcriben partes, han sido “Conflicto del Atlántico Sur: la hipótesis de una guerra fabricada” de Mariano C. Bartolomé” y las investigaciones del capitán de fragata retirado de infantería de Marina y licenciado en Seguridad, Jorge Saénz, que se hallan en el libro: «El engaño a Galtieri, Malvinas».

Ambos trabajos son recomendables de leer en su totalidad.



(1) El Conflicto del Atlántico Sur: la hipótesis de una guerra fabricada. Mariano C. Bartolomé

https://www.centronaval.org.ar/boletin/BCN834/834-BARTOLOME.pdf



https://cancilleria.gob.ar/es/politica-exterior/cuestion-malvinas



http://centrougarte.unla.edu.ar/museomalvinas/salas/geografia/sala.php?sala_id=2&id=10

https://www.fundacionmalvinas.org/las-causas-del-conflicto-armado/



Repensar el Conflicto del Atlántico Sur, a la luz del escenario estratégico internacional de 1982

https://www.academia.edu/3196767/_2013_Repensar_el_Conflicto_del_Atl%C3%A1ntico_Sur_a_la_luz_del_escenario_estrat%C3%A9gico_internacional_de_1982



https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2022/04/malvinas_40a_final_digital.pdf



https://stripteasedelpoder.com/2022/04/malvinas-1982-la-guerra-planificada-por-eeuu-y-la-otan-y-ejecutada-por-el-reino-unido/



https://stripteasedelpoder.com/2021/04/malvinas-como-eeuu-emboco-a-galtieri-y-embosco-a-argentina/



file:///C:/Users/ariel/Downloads/17973-Texto%20del%20art%C3%ADculo-80888-1-10-20230131.pdf



https://cerac.unlpam.edu.ar/index.php/quintosol/article/view/4179/6707



https://www.laprensa.com.ar/491745-La-criminal-falacia-del-whisky-de-Galtieri.note.aspx



https://www.clarin.com/politica/documentos-confidenciales-malvinas-operacion-encendio-chispa-guerra_0_Z4gZeR4ZG.html



https://publicaciones.sociales.uba.ar/index.php/cuadernosdemarte/article/view/5665/html

domingo, 4 de mayo de 2025

EL VGM URBINA EL PRIMER HERIDO EN MALVINAS

 


El primer herido de Malvinas se reencontró con la enfermera mendocina que lo salvó

Luego de 36 años del conflicto bélico, el exsoldado Ernesto Ismael Urbina pudo reunirse con Marisa Alejandra Peiró. El encuentro fue en General Alvear.


El exsoldado Ernesto Ismael Urbina se reencontró hoy con la mujer que lo salvó en el hospital naval Puerto Belgrano de Bahía Blanca, la enfermera Marisa Alejandra Peiró. Foto: Télam.

Luego de 36 años del conflicto bélico, el primer herido de la guerra de Malvinas tras tomar la casa del gobernador inglés en Puerto Argentino, el 2 de abril de 1982, se reencontró este martes con la enfermera que lo salvó cuando llegó al hospital naval Puerto Belgrano, en la ciudad de Bahía Blanca. “En ese momento yo era el único herido, pero después cayó otro compañero y luego otro, y entre todos se formó un lazo de amistad. A pesar del tiempo y la distancia, cada vez que me encuentro con un enfermo naval es el mismo sentimiento de hermanos de la vida”, contó el exsoldado Ernesto Ismael Urbina, quien combatió a la edad de 36 años.


"Hay cosas que se tienen que vivir para saber cómo son, hoy nos dimos un abrazo sincero, de la vida", dijo el exsoldado durante el encuentro realizado en la municipalidad de General Alvear, lugar de residencia de la enfermera que le curó las heridas.

El 2 de abril de 1982, el "Negro" Urbina (58) ingresó al hospital naval y se convirtió así en el primer herido de la Guerra de Malvinas, tras tomar la casa del Gobernador inglés en Puerto Argentino el 2 de abril de 1982 e intentar socorrer al capitán de corbeta Pedro Giachino, primer héroe caído. La enfermera de aquel día era Marisa Alejandra Peiró (54), una vecina de General Alvear, quien hace 36 años, y con tan solo 18, dejó todo para colaborar con su Patria.


“Yo estuve en la sala de quemados y fue duro, veíamos de todo. Hoy me siento una enfermera muy preparada, aprendimos a hacer todo lo que podíamos para salvar vidas”, dijo emocionada la mujer.

Y añadió: “Día tras día llegaban al hospital cientos de jóvenes soldados con diferentes heridas, y si bien muchas veces pensé en dejar y volver a General Alvear, mi compromiso fue más fuerte”.

Tras haberse encontrado hace unos años por Internet y gracias a las gestiones realizadas por el intendente Walther Marcolini, ambos hoy pudieron darse un abrazo. “Hoy lo tengo a él, que fue el primero que llegó a mis manos. Voy a disfrutar este rato que esté con él”, dijo Marisa luego de recibir una bandera de Malvinas con la provincia de Mendoza por parte de Urbina.

Cuando la guerra de Malvinas estalló, Marisa cursaba el primer año de la carrera de enfermería en la Marina. Su vocación era la medicina y, sobre todo, ayudar a quienes lo necesitaban, por eso no dudó cuando la convocaron a servir a la Argentina durante el conflicto armado.

“Fui la primera promoción en la Armada Argentina en los años 80. Antes del 2 de abril se hablaba de guerra, nosotros no sabíamos lo que era una guerra y éramos las únicas mujeres militares en ese momento”, rememoró Marisa. Los momentos vividos fueron duros, Ernesto Urbina llegó malherido, pero gracias a los cuidados recibidos logró recuperarse.

CABO SEGUNDO ENFERMERA MARISA A. PAIRO


“Él fue el primer herido que llegó a la base naval donde me encontraba de guardia. Estuvo con nosotros, hicimos los primeros auxilios, después en terapia intensiva, y estuvo un mes en la guardia”, destacó la enfermera.

Urbina relató que aquellos días en el hospital, “más que una atención hospitalaria era estar en una familia, la familia del hospital”, dado que las enfermeras “eran como hermanas que amalgamaban los sentimientos para que nosotros estuviéramos bien”.

Tras la guerra, Marisa se fue a vivir a Montreal, Canadá. En 2014, el Congreso de la Nación la nombró “Orgullo Argentino”.

Mientras estuvo en Canadá, la mujer visitó continuamente su ciudad natal y en esas visitas aprovechaba para reunirse con sus excompañeras de enfermería, que atravesaron esos duros momentos junto a ella. Pero hoy fue la primera vez que pudo abrazar al primer herido en combate.